
Atardecer Imponente. Muchas veces basta con pararse a mirar. Una tarde ante la ventana del cuarto donde estudias o trabajas encuentras un espectaculo maravilloso, único e irrepetible; y hay que saber verlo y plasmarlo, basta con saber mirar y querer inmortalizar ese momento que ya no volverá. Cosas así ocurren todos los días y ocurren ante nuestros ojos. Tu sólo mira detente a observar y veras el mundo de un modo que no lo habías aprehendido antes. |